jueves, marzo 31, 2005

En Un Día Lluvioso

Los ojos, limitados. Sólo podías ver unos cuantos metros frente a ti, tendrías que adivinar el resto del camino.

Los carros desaparecían entre la lluvia, lluvia tan espesa y densa que sólo se podían distinguir las luces flotando en el camino cubierto por esa cortina gris.

El pavimento y el cielo, del mismo tono, parecían ser uno mismo y a medida que avanzábamos, el agua no cesaría, incluso pareciera querer demostrarnos su dominante poder.

Esa era la imagen, mi hermana recargada en mi hombro tratando de escapar de ese lugar y soñar con su cama en un día soleado. Yo, mirando a la ventana donde las gotas de lluvia se deslizaban bailando apresuradamente, y a mi papá se le escuchaba constantemente decir: “¡Más agua!”

La música estaba en el reto constante de competir con el ruido de las gotas cayendo a nuestro alrededor. Se le escuchaba decir “la calma antes de la tormenta”, yo, ya estaba en ella.
...~Gaby~...

1 Comments:

Blogger Isela said...

Un escrito de un hecho real.. dándole vida, embelleciéndolo.. Te felicito.. Me encantó este.

8:28 p.m.  

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